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lunes, 21 de marzo de 2011

Los ojos de Julia


Me sorprendió gratamente esta película, de verdad. Una película que no parecía "española", y con eso lo digo todo, o casi todo. Ni atisbo por parte alguna de nuestra Guerra Civil y, aunque parezca increíble, el maloso psicópata ¡no era falangista!
No he visto "Pa negre", así que no puedo opinar sobre la calidad de la película ganadora de la última edición de los Goya. Huele, sin embargo, a que, una vez más, el tema de "Pa negre" sea el tan manido y recurrente de la GC. ¿Cansino, no?
Sí puedo escribir, no obstante, que "Los ojos de Julia" le da cien vueltas a la pretenciosa y fallida "balada trompetera" de Álex de la Iglesia. ¡Y eso que la cinta de Guillermo del Toro no estuvo nominada a la mejor película! ¿por qué?
Algo huele a podrido en el cine español. Una de las mejores películas desde "Celda 211" se fue de vacío de la "gala" de los Goyas. ¡Increíble!

Belén Rueda está que se sale. Un pedazo de actriz que no pierde la elegancia ni su bello porte aristocrático en ninguna escena, por escabrosa o tenebrosa que ésta sea. Y en "los ojos de Julia" se sucedieron brillantes escenas propias de los cines de terror y suspense de los de toda la vida. Y no por ello resultó un aburrido "déjà vu". Au contraire!, la película tiene un par de buenos giros impredecibles y sorprendentes.
También Lluís Homar me gusta cada vez más, perfecto tribuno maloso en "Hispania" y genial cómico homosexual en "Pájaros de papel" (otro truño guerracivilista para variar), que en "Los ojos de Julia" está a la altura de la enorme Belén Rueda.

"Los ojos de Julia" aprovecha muy bien el drama de una mujer, que padece una ceguera progresiva y degenerativa, y que decide resolver la misteriosa muerte de su hermana.
El psicópata de la peli vuelve a ser de libro, y nos vuelve a recordar al ínclito Norman Bates, al menos en lo que concierne a la enfermiza relación psicótico-madre y a los insanos lazos de mutua dependencia que caracterizan dicha relación: madre controladora y castradora e hijo inseguro y acomplejado.
La teoría del individuo invisible, del ser gris y mediocre en el que nadie se fija, está muy bien tratada y mejor resuelta en un autoinmolador final. Tan sólo el viejo encargado del mantenimiento del hotel, otro individuo invisible a los ojos de los demás, sabe quién es el personaje siniestro que para poder ser necesita no ser visto.
Película, en verdad, muy recomendable.


PD: banda sonora a cargo de Ilegales, "Ella saltó por la ventana"
Pinchad en la foto de cabecera y gozad de la belleza serena y radiante de Belén Rueda.